Un día para el recuerdo

Como os conté en el post “Preparando la media maratón”, llevaba tiempo entrenando para correr mi primera Media Maratón en Madrid. Pues el día de la carrera llegó y ahí estaba yo, lista para correr junto con más de 20.000 valientes.

Los días previos a la carrera salí a soltar piernas porque me notaba nerviosa y temía que el estómago pudiera jugarme una mala pasada. Pero fue entrenar un poquito y ver que mi cuerpo iba respondiendo bien y que ¡ya estaba lista para el gran día!

El día de la carrera a las 6:30 am ya estaba arriba (madrugón de domingo), nerviosa y con ganas de retarme a mí misma. Porque una cosa tenía clara: esto era un reto personal y necesitaba ponerme a prueba y saber si era capaz de hacerlo.

Fue llegar a la línea de salida y no dejar de sonreír viendo la cantidad de gente que iba a correr conmigo. Me coloqué en el cajón que más o menos se adaptaba al tiempo en el que yo estimaba que iba a terminarla y calenté un poquito para no quedarme fría.

Primero dieron el pistoletazo de salida a los que competían con “Hand Bikes” y 5 kilómetros.

handbike

Cinco minutos más tarde, y poco a poco, fuimos saliendo todos con muchas ganas de pasarlo en grande. Los primeros kilómetros fueron lentos porque había mucha gente pero, conforme avanzaba la carrera, el grupo se iba abriendo y cada uno fuimos cogiendo nuestro ritmo.

corredores_mm

Empezamos subiendo unos kilómetros y en el km 4,5 llegó mi primer subidón. Mi otra mitad, ese que siempre me ha dicho “no te rindas, puedes con esto y con más, yo confío en ti” me estaba esperando para darme fuerzas y ver qué tal iba esa primera tirada. Un poquito más adelante también me esperaban más amigos y la sonrisa continuaba en mi cara en la subida hasta el kilómetro 10 (AGUA por favooor). Lo más complicado ya estaba hecho, ahora tocaba disfrutar bajando hasta llegar al Retiro.

Por el camino encontré gente con diferentes estados de ánimo. Es curioso cómo somos los humanos… unos optimistas, otros pesimistas… A mi alrededor oía a unos corredores que decían “vamos por el km 15, todo lo que nos queda aún” sin embargo otros decían “ya el 15, en 6 estamos en meta, esto está hecho”. En ese momento pasó un chico que llevaba empujando durante toda la carrera una silla de ruedas en la que llevaba a una chica con alguna minusvalía. Eso sí que es tener valor y fuerza; el aplauso a ese valiente fue generalizado (corredores y animadores).

Mientras, mi mente pensaba: “chica fuerte, que ya has llegado al km15 y es la distancia más larga que has corrido nunca, ahora toca apretar y en un último esfuerzo saboreas el trabajo bien hecho”.

Y así fue, llegamos al Retiro y quedaba dar la vuelta entera al parque. Creo que han sido los 5 km más gloriosos que he corrido nunca. Sentí el calor de la gente extraña que aplaudía y animaba con todas sus fuerzas. Mi gente me estaba esperando en los últimos metros y, cómo no, la emoción me empujó hasta la meta y llegué con muy buenas sensaciones, sin cansancio y muy feliz!

camiseta_medalla

Camiseta y medalla de la MMM

Lo que saco de esta experiencia es que no me rendí en ningún momento, sentí el ambiente de la carrera, me dejé animar por todos y, a día de hoy, aún no he perdido la sonrisa. ¡¡Ya estoy pensando en la siguiente!!

Por cierto, me tomé esa cerveza que dije acompañada de una hamburguesa con patatas 🙂

Anuncios

4 comentarios en “Un día para el recuerdo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s