Bérgamo, preciosidad desconocida

Me siento bien cuando viajo a Italia. Es como estar en casa. Aunque cada viaje sea una aventura nueva, un descubrimiento diferente, tengo la sensación de no ser una extraña, una turista más, sino de pertenecer de alguna manera a este país que tanto me fascina.

Todos los años me planteo, como mínimo una vez, visitar tierras italianas. Disfruto de su rica historia cultural y artística y como no, también de su gastronomía, una de mis preferidas. Otras de mis pasiones es el idioma, tan poético y melódico. Bueno, en gran parte a esto ayuda el acento que cada uno le ponga, pero me parece una lengua optimista y elegante. Lo estudio desde hace cinco años y, no os engañéis, no es tan fácil como todo el mundo cree.
Sigue leyendo